La influenza puede ser muy grave para los bebés pequeños. Los bebés que son amamantados no se enferman tanto o se enferman con menor frecuencia de influenza que los bebés que no toman leche materna.
La lactancia materna protege a los bebés, ya que esta leche transmite los anticuerpos de la madre al bebé. Los anticuerpos ayudan a combatir las infecciones. |